|

San Cristóbal, cuya fecha de celebración es el 25 de julio, es uno de los santos más representados mediante imágenes. ¿Quién no tiene una imagen de San
Cristóbal en su llavero y en autoadhesivos para coches?
|
|
Sin embargo, ¿De dónde surge esta devoción como santo patrón
de los conductores y de aquellas personas que tienen que viajar?
Se cuenta que era un gigante llamado Reprobo que ayudaba a
los viajeros a pasar el río por un lugar donde no había puente ni barcas.
En una ocasión, el coloso estaba cruzando a un niño, y el
pequeño se volvió tan pesado que hizo que el gigante se hundiera en el agua;
llegó un momento, encontrándose en mitad de la corriente, que experimentó la
fatiga abrumadora de quien «lleva sobre sí todo el universo».
Entonces reconoció al propio Niño Jesús y se hizo bautizar
con el nombre de Christophorus, «portador de Cristo», nombre más de su gusto
que el que llevaba desde la cuna, que significaba «condenado a las penas
eternas».
En consecuencia, la iconografía ha recogido este relato
haciendo figurar al Niño Jesús, a menudo con el globo terráqueo en la mano,
sobre los hombros de Cristóbal.
Indudablemente, el inconsciente colectivo que hizo cuajar la
leyenda bebió de las fuentes de las narraciones de gigantes mitológicos, muy
especialmente de Atlas, el titán que hubo de cargar sobre sus hombros el globo
terráqueo. En algunos manuscritos miniaturizados dela Edad Media se tomó
prestado este símbolo pagano en favor.
Fue el dominico genovés fray Santiago de Vorágine, en el
siglo XIII, quien en su famosa Leyenda dorada, dedicada a glosar la vida de los
santos, dio difusión a las maravillas y milagrerías de san Cristóbal para
satisfacer las demandas de la época en materia de religiosidad popular.
Enla
Edad Media, los frescos de San Cristóbal se multiplicaron por
todas partes, ya que se creía que todo aquél que mirase su imagen no moriría
ese día. Por consiguiente, fue considerado como protector de los
automovilistas.
Como se le creía un gigantón de cinco o seis metros de
altura, en las iglesias empezaron a representarle «a tamaño natural», cubriendo
con su imagen las fachadas y entradas de templos, y aún de catedrales, desde el
suelo hasta el techo.
El gran enemigo de este santo fue el demonio de la biología,
que se empeñó en que la altura de la especie humana no daba para tanto. Ante
esta constatación, hubo un intento en el Concilio de Trento de descolgarle de
los altares, suprimiendo su culto, pero no prosperó.
Cuando la estrella de San Cristóbal había empezado a
declinar, los bolandistas -jesuítas encargados de depurar críticamente los
textos de las vidas de los santos hicieron un esfuerzo, a finales del siglo XVII,
por resucitar su devoción.
Pero ha sido el fenómeno de la motorización, el que ha salvado a San Cristóbal del olvido, retomándose con brío la fe
medieval de los viajeros que emprendían sus rutas seguros de estar protegidos
contra las incertidumbres de esos caminos de Dios.
Vínculos patrocinados
Conozca también
Los remedios naturales de Santa Hildegarda de Bingen
Salmos especiales y sus Arcangeles protectores
El rosario como objeto sagrado y de protección
Sepa a que santo encomendarse para su salud
|